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El Toothbrush Test: cómo saber si tu startup será capaz de retener a tus usuarios

Toothbrush test articulo cabecera

Una de las preguntas más importantes (y más difíciles de responder) para cualquier startup en fase temprana tiene que ver con uno de los aspectos fundamentales de un negocio: la recurrencia. ¿Será mi producto usado de manera frecuente por mis usuarios o mis clientes? ¿Va a formar parte de sus procesos fundamentales de negocio en el caso de un producto B2B? ¿Van a usarme cada día o al menos un par de veces por semana? Una cosa es que alguien pruebe tu producto… y otra muy distinta es que se convierta en parte de su rutina diaria y aquí es donde entra en juego el Toothbrush Test

El Toothbrush Test, o el «test del cepillo de dientes», es una idea simple pero potente popularizada por Larry Page, cofundador de Google actualmente Alphabet, que se apoya en la siguiente tesis:

¿Es algo que la gente usa una o dos veces al día como un cepillo de dientes?

Vamos a analizar esto en profundidad porque en un mercado donde la atención es el recurso más escaso, la recurrencia no es un lujo: es cuestión de supervivencia.

1. Entendiendo el significado del Toothbrush Test

Como decía, la idea del Toothbrush Test de Larry Page es partir de un análisis simple que se apoya en una pregunta aún más sencilla: ¿este producto va a ser utilizado una o dos veces al día como un cepillo de dientes?

Si la respuesta a pregunta es «no», probablemente no sea lo suficientemente relevante o necesario como para sobrevivir en un mercado saturado o un océano rojo. Esta heurística ha sido clave en algunas decisiones de adquisición e inversión de Google, priorizando productos que tienen un alto grado de frecuencia de uso, utilidad práctica y retención a largo plazo de los clientes.

Quizás pueda parecer una simplificación muy extrema de un negocio pero, realmente, esconde una verdad absolutamente brutal: si no estás resolviendo un problema importante que se produce de manera frecuente, probablemente tu producto no importará a tus clientes.

De hecho, esto engancha muy bien con el framework de Y Combinator del que hablamos hace ya algún tiempo aquí en el blog y la «receta» de un negocio exitoso:

La clave de un negocio de éxito está en la recurrencia y, de hecho, el hábito sostenido es la base de un negocio por suscripción y un SaaS (y, por supuesto, la retención).

Por ejemplo, Gmail pasa el Toothbrush Test porque los usuarios revisan su correo varias veces al día para trabajar o comunicarse. Por el contrario, una app para organizar mudanzas no lo pasa porque aunque es útil, su uso es puntual y no genera hábito.

Otra pareja de ejemplos donde esto se ve claro es Slack (que sí que pasa el test porque se integra en la comunicación diaria de equipos y empresas) y donde no se pasaría el test es en una app de diseño de invitaciones bodas dado que el uso, por parte de un usuario final, es puntual (aspiran a casarse una vez en la vida).

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2. El vínculo con los hábitos: la retención y los productos que se quedan

La razón por la que este enfoque funciona está muy bien explicada en libro «Hooked» de Nir Eyal.

Los productos que funcionan y tienen éxito, al final, suelen convertirse en parte del comportamiento cotidiano de las personas mediante un ciclo de cuatro fases:

  1. Disparador (trigger): algo que inicia el uso (una notificación, un sentimiento o una necesidad)
  2. Acción: la tarea mínima que el usuario hace esperando una recompensa (llegar a un éxito en el que comprueba que resuelve su problema y llega a la conclusión de que justo es el producto que necesitaba, llega a ese «momento Ahá»)
  3. Recompensa variable: algo que satisface al usuario pero de manera impredecible (scroll, likes, resultados…) y que comienza a engancharlo al producto (empieza generarse adherencia o stickiness)
  4. Inversión: el usuario invierte tiempo, datos o esfuerzo, aumentando así la probabilidad de volver cada vez con mayor frecuencia al producto
Modelo “Hook” de Nir Eyal: cuatro fases para construir hábitos en torno a un producto — Trigger (disparador), Action (acción), Variable Reward (recompensa variable) e Investment (inversión). Un ciclo clave para pasar el Toothbrush Test
Modelo “Hook” de Nir Eyal: cuatro fases para construir hábitos en torno a un producto — Trigger (disparador), Action (acción), Variable Reward (recompensa variable) e Investment (inversión). Un ciclo clave para pasar el Toothbrush Test

La conexión entre el Toothbrush Test y Hooked es directa: si un producto no logra convertirse en un comportamiento habitual para el usuario, tiene pocas posibilidades de escalar o perdurar en el tiempo.

Como explica Dan Silvestre en su resumen de Hooked, los productos con más probabilidades de crecer son los que resuelven necesidades frecuentes, con mínima fricción y entregando valor rápido.

3. El Toothbrush Test en startups: ¿cómo aplicarlo? ¿tiene sentido?

Aunque el Toothbrush Test nació como una regla informal en entornos de adquisición de producto y empresas por parte de Google, se ha convertido en un filtro útil para founders, product managers y equipos de validación temprana.

En Tactyqal, recogen algunas reflexiones que vale la pena incorporar al día a día cuando vamos a tomar decisiones o vamos a evaluar un producto o, incluso, el desarrollo de una nueva feature en un producto:

Ya lo decía Paul Buchheit, creador de Gmail: “Live in the future, then build what’s missing”, pero asegúrate de que eso que has detectado que falta es algo que la gente va a necesitar a diario (porque, entonces, sí que valdrá la pena desarrollarlo).

La fórmula de la ‘stickiness’: el porcentaje de usuarios mensuales que interactúan a diario con tu producto. Un indicador clave para saber si pasas el Toothbrush Test
La fórmula de la ‘stickiness’: el porcentaje de usuarios mensuales que interactúan a diario con tu producto. Un indicador clave para saber si pasas el Toothbrush Test

4. Usando el Toothbrush Test para validar ideas y features de un producto

Ya hemos hablado en el blog, en alguna que otra ocasión, sobre la importancia de validar problemas antes de lanzar un MVP al mercado y cómo hacerlo sin caer en falsas señales de validación.

El Toothbrush Test es un excelente filtro para ese momento previo porque nos obliga a reflexionar sobre la capacidad que vamos a tener de generar adherencia entre los usuarios y, si realmente, nos necesitan tanto como creemos.

Algunas preguntas útiles que nos pueden ayudar a plantear estas reflexiones son las siguientes:

Es importante no perder de vista que muchos MVPs se lanzan sin tener claro el “dolor” que están resolviendo y esto sí que puede llegar a ser un problema porque genera una «niebla» que impide ver qué tipo de producto somos para nuestro cliente: ¿Somos una «aspirina» o una «vitamina»?

¿Por qué nos van a comprar? ¿Por que nos necesitan en su día a día o porque «molamos y estamos de moda»? Mejor lo primero que lo segundo porque lo primero sí que genera una adherencia real y lo segundo es totalmente transitorio y volátil.

Un checklist rápido para saber si tu producto pasa el test del cepillo de dientes:

¿Por qué importa la adherencia del producto? Un alto “stickiness” reduce el churn, aumenta el valor de vida del cliente (CLTV), baja los costes de adquisición, refuerza la lealtad de marca y aporta datos clave para mejorar el producto.
¿Por qué importa la adherencia del producto? Un alto “stickiness” reduce el churn, aumenta el valor de vida del cliente (CLTV), baja los costes de adquisición, refuerza la lealtad de marca y aporta datos clave para mejorar el producto.

5. El Toothbrush Test en el mundo del SaaS y cómo aplicarlo

En productos SaaS, el Toothbrush Test no se traduce siempre en «uso diario» (aunque nos encantaría), pero sí en uso consistente y con intención (es decir, un uso sostenido o frecuente en el tiempo).

Por ejemplo:

Por eso, más que una frecuencia exacta, el Toothbrush Test busca saber si este producto forma parte de un flujo clave de trabajo o de una necesidad vital del usuario. Si la respuesta a esto es un «no», entonces estás construyendo un «nice to have» o una «vitamina» y eso es arriesgado (y puede que no salga bien).

Y aquí es donde encaja también otro tema que tratamos hace tiempo: la North Star Metric, esa brújula que indica el número de veces que nuestro cliente experimenta la propuesta de valor de nuestro producto.

Cómo mejorar la adherencia del producto: Propuesta de valor clara, onboarding efectivo, formación de hábitos, contenido y gamificación, efectos de red y comunidad, junto a personalización y feedback continuo.
Cómo mejorar la adherencia del producto:
Propuesta de valor clara, onboarding efectivo, formación de hábitos, contenido y gamificación, efectos de red y comunidad, junto a personalización y feedback continuo.

6. Algunas formas de testear el «Toothbrush Fit»

Aquí van algunas tácticas para aplicar el Toothbrush Thinking en la validación de un producto:

Eso sí, no pierdas de vista que hay productos útiles que no son de uso diario. Esto no significa que si tu producto no se usa todos los días, esté condenado al fracaso puesto que hay herramientas de nicho, productos de ciclo largo o soluciones críticas que no requieren uso diario.

Pero incluso en esos casos, el Toothbrush Test sigue aportando valor: ¿cómo puedes integrarte mejor en la vida o flujo de trabajo del usuario para que te necesite con más frecuencia? Porque si tu producto solo se usa “de vez en cuando” y además no es imprescindible… volvemos de nuevo al terreno peligroso.

Una trampa común es forzar la recurrencia a toda costa: notificaciones innecesarias, emails diarios, recordatorios falsos… Eso no genera hábito, genera fricción y desgaste y cuando frustramos al usuario o lo quemamos acabamos generando el efecto contrario al que buscamos: sale huyendo y no vuelve.

El hábito surge cuando el valor es claro, la fricción es baja y la recompensa es tangible. Justo como lavarse los dientes: nadie te lo exige, pero sabes que si no lo haces lo pagas caro (aunque a los dentistas, precisamente, les vendría muy bien que no nos cepillásemos los dientes).

Si quieres evaluar tu negocio a partir del Touthbrush Test, este scoring puede servirte de ayuda:

Categoría Pregunta de evaluación ¿Pasa el Toothbrush Test? Puntuación (1 = Sí, 0 = No)
Clientes ¿El problema aparece de forma diaria o semanal? Sí / No
Clientes ¿El cliente nos integraría en su flujo sin recordatorios? Sí / No
Competencia ¿Es difícil reemplazarnos por un competidor? Sí / No
Competencia ¿Nuestro uso es independiente de modas o hype? Sí / No
Producto ¿Forma parte de un proceso crítico para el usuario? Sí / No
Producto ¿Es diferencial y no una commodity? Sí / No
Empresa ¿Tenemos activos únicos que incrementan la recurrencia? Sí / No
Empresa ¿El coste de adquisición se amortiza rápidamente por uso frecuente? Sí / No

¿Cómo se interpreta este scoring? Analizando la puntuación:

7. Libros recomendados para profundizar en este tema

Si quieres pasar de idea prometedora a hábito diario, estos libros son brújula y mapa para el camino:

¿Tu producto pasaría el Toothbrush Test hoy? ¿Qué cambiarías para lograrlo?

Nos seguimos leyendo. Hasta la próxima.

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Imágenes: Giphy, Kuncheek en Pexels, Nir Eyal, Adjust y Blitzllama

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